Deberíamos...
Vivir como si fuese
el último día
Todos los días deberían ser maravillosos, y pueden serlo. Deberíamos
dar cabida a la cosas buenas para que se alojen en nuestros corazones.
Vivamos cada día como si fuese el último, no
dejemos pasar un día sin haber hecho algo bueno para ti o para los que te
rodean.
Es posible ser feliz,
es posible vivir una vida gratificante, en plenitud.
Todas las cosas malas se pueden revertir, si alguna vez has hecho algo malo
o piensas que has actuado mal, no pienses que eso necesariamente te perseguirá
hasta el último de tus días; no es así, cada día que abrimos nuestros ojos
supone una nueva oportunidad para volver a hacer las cosas bien,
una nueva oportunidad de recomenzar con nuestras vidas.
Vuelve a hacer planes, no dejes que el hastío y
el aburrimiento te tapen el sol, haz de tus días un nuevo renacer, una nueva
oportunidad para no cometer los errores del pasado.
Ríe, eso siempre te hará bien, te dará
vida, juventud, y contagiarás a los que te rodean de buenas vibraciones. Te
querrán y respetarán por tener siempre la palabra justa, la sonrisa cuando un
rostro esté triste. Se feliz para que todo lo que haces sea hecho con mucho
amor y cariño.
-Tú diriges tus propios
sentimientos,
puedes sentirse como quieras-
Si te apetece llorar, no te reprimas, llora lo que haga falta, deja que
todos tus sentimientos afloren para que puedas liberarte de todo lo que te
aprisiona.
Ayuda a quien pide tu consejo, ofrece unas
palabras, unas conversaciones con personas que lo están pasando mal. No sabes
cuánto están deseando encontrar una persona que sólo le diga que "aquí
estoy", "cuenta conmigo". Y aunque nada te diga, sentirá tu
protección, alguien que sabe comprender por lo que pasan. Recuerda que los
males de amores son los que no dejan avanzar, son lo que más cuesta sacar de
nuestros corazones y de nuestra mente. Tu apoyo es muy importante.
Camina por la vida siendo una buena persona,
sintiendo la brisa del aire que nos toca cuando caminamos, si vas por la vida
con esa actitud tan positiva, extendiendo tus manos a quien lo necesite, serás
una persona que siempre será recordada por su gran entrega.
Recuerda que no todos sonríen en este momento, tristemente hay muchas
lágrimas derramas por todos lados, acércate a los que sufren, deja tu
huella en este mundo.